sábado, 20 de noviembre de 2010

De los pequeños placeres

Quisiera compartir un texto: los pequeños placeres de la vida. de Savater.
instrumental piano. Otherside (RHCP)

miércoles, 17 de noviembre de 2010

búsqueda bibliográfica: violencia, castigo y escuela.

SUÁREZ PAZOS, M.:
"LOS CASTIGOS Y OTRAS ESTRATEGIAS DISCIPLINARIAS
VISTOS A TRAVÉS DE LOS RECUERDOS ESCOLARES"
Revista de Educación, núm. 335 (2004), pp. 429-443.
(Este trabajo forma parte del proyecto El método biográfico y su aplicación al ámbito educativo: relatos
de vida escolar, financiado por la Xunta de Galicia y la Universidad de Vigo.)

EPP, J. R.: «Escuelas, complicidad y fuentes de la violencia», en J. R. EPP y A. M.
WATKINSON (Eds.): La violencia en el sistema educativo. Del daño que las
escuelas causan a los niños. Madrid, La Muralla, 1996, pp. 15-47.

("la violencia sistemica escolar incluye cualquier práctica o procedimiento que imposibilite el aprendizaje de los alumnos
lo cual les produce un daño")

 BADIA MARTÍN, M.:
"Las acciones punitivas físicas: una perspectiva intercultural"
Aula, Vol 12 (2000)
RESUMEN: En este artículo se enmarca el término de castigo corporal diferenciándolo del de abuso físico, a la vez que se realiza
 un análisis sobre la perspectiva de diferentes países con relación a la aplicación de dicha forma de castigo. La investigación
y la teoría analizada, muestran cómo ciertas sociedades todavía reclaman el uso del castigo corporal como una forma más para frenar
los comportamientos molestos. Esto nos puede llevar a pensar que no se debe abandonar la tesis sobre el hecho de que esta estrategia
 es rechazada en la actualidad por todos los sectores de la sociedad, sino que debemos ser sensibles a la idea de que ciertos
profesionales y familias lo consideran un instrumento más para la corrección de conductas consideradas como no correctas.

martes, 9 de noviembre de 2010

Más sobre educación

- El arte supremo del maestro es despertar el placer de la expresión creativa y el conocimiento. Albert Einstein 
- Educad a los niños y no será preciso castigar a los hombres. Pitágoras de Samos

- El educador mediocre habla. El buen educador explica. El educador superior demuestra. El gran educador inspira. William Arthur Ward 

domingo, 7 de noviembre de 2010

comentario del artículo, Ficción autobiográfica en torno a la cultura corporal y la vida cotidiana.Barbero, J.I. (2006).

Tras leer el artículo narrado en forma de ficción autobiográfica, lo primero que me sugiere es que es fruto de muchas horas de trabajo y que todas las incidencias ocurridas en la vida del autor, han ocurrido durante varias semanas o meses y no sólo en un día, aunque aun así es abrumadora la cantidad de mensajes acerca del culto al cuerpo que podemos apreciar en el mundo y la sociedad industrializada en la que vivimos.
Sin ánimo de justificar esta tendencia actual que coloca el cuerpo en primer plano, un cuerpo esbelto, musculado y sin grasa, tengo que decir que en cierto sentido (y me refiero a que no llegue a ser patológico: anorexia, bulimia, vigorexia…) estoy a favor de esta postura, ya que en parte, promueve estilos de vida saludables y bien entendido, ayuda a prevenir enfermedades como la obesidad, y otras provocadas por la inactividad física. Ahora bien, hay que saber diferenciar entre lo que realmente es saludable, y la publicidad engañosa. Y aquí es donde entramos nosotros como profesionales de la actividad física y el deporte, pues ya sea dentro o fuera de las aulas, debemos promover estilos de vida saludables, relacionados con una buena alimentación y actividad física. Lo importante es pues estar en forma, y sano en vez de vestir esa talla 38, pues se puede estar en sobrepeso y estar sano si se practica algún deporte varios días a la semana, no se fuma, no se bebe alcohol y no hay ni  hipertensión ni otras enfermedades cardiovasculares, frente al individuo que aparentemente musculado y con su índice de masa corporal (IMC) de 19 no cumple los otros requisitos para estar en buena forma física y de salud. Una crítica que le hago al autor entonces es que el IMC es un indicativo más de salud (y además bastante fiable y objetivo) y no sólo una simple equivalencia entre belleza y salud. Por lo tanto si llevamos una vida activa, a parte de disfrutar de todos estos beneficios y de un mejor estado de salud, es más probable que nuestro cuerpo se asemeje al canon de belleza actual, pero en este caso no se podría aplicar la propiedad conmutativa matemática, y que el cuerpo coincida con el canon de belleza actual, no significa que esté sano (por lo menos no en 5 de los 6 aspectos citados anteriormente). Y es que la obesidad (IMC>30) es una enfermedad, pero el sobrepeso (IMC entre 25 y 30) sólo es el preludio de esta, que se puede corregir con las indicaciones adecuadas.

martes, 2 de noviembre de 2010

sobre educación

“No es tarea fácil educar jóvenes,
adiestrarlos, en cambio,
es muy sencillo.”


                                         Rabindranat Tagore.



“Influir sobre una persona
es transmitirle nuestra propia alma.”


Oscar Wilde.










Antonio Machado.
“En cuestiones de cultura y de saber,
sólo se pierde lo que se guarda;
sólo se gana lo que se da.”


domingo, 31 de octubre de 2010

lectura sugerente

hola, más abajo os adjunto la dirección de una página muy interesante titulada
el juego poderoso contínua, y tú puedes contribuir con un verso
, hay reflexiones sobre la educación muy interesantes. un saludo.
 

¿Por qué la E.F. puede no resultar educativa? ¿Por qué sí puede serlo?

Después de escribir el ensayo sobre ¿Qué es lo que hace realmente educativas a las artes marciales? Me gustaría abordar este otro, centrándome en tres perspectivas en contra de que la E.F. sea educativa: el recreacionismo y el racionalismo.
Revisando los apuntes del 27 de Octubre, veo algunas perspectivas en contra de que la educación física sea educativa. Analizando el recreacionismo, argumento en el que se pueden escudar algunos para justificarse, alegando que en la escuela es inconcebible que se asista para jugar, pues jugar ya se puede hacer en otros sitios, me gustaría mostrar otro argumento semejante, igual de absurdo. Una vez los niños saben leer, ¿porqué no se les entregan los apuntes y el material didáctico para que lo estudien en casa? ¿si saben leer, porque van a la escuela a que un profesor les explique una lección de historia que ya está en los libros? ¿o de biología, o de lengua y literatura? Con una tutoría semanal para resolver dudas o una dirección de correo electrónico se podría solucionar el resto. Sin embargo como la educación física tiene una gran ventaja metodológica en sus manos, que es ese aspecto lúdico y la catarsis que genera su práctica, se obstinan en negar que una actividad de disfrute tan evidente pueda ser pedagógica. Lo que por otra parte no hace otra cosa que reafirmar con numerosos estudios de investigación, que esta forma de trabajar es mucho más eficaz dado el compromiso y la implicación del educando, y es más, estos juegos ofrecen otra gran ventaja y es que se pueden adaptar y modificar para conseguir el objetivo buscado, ya sea trabajar la resistencia, la fuerza o la flexibilidad, o la cooperación, mejorar un gesto técnico o servir de calentamiento para otras actividades posteriores. Ahora bien, esto no significa que cualquier juego sea educativo, de hecho los juegos para que lo sean tienen que darse en las condiciones adecuadas, respetando el espacio, el compromiso motor de los alumnos, otorgando igualdad de oportunidades (para que no haya exclusiones entre ellos) y seleccionar bien los objetivos  y al fin y al cabo hacer que se cumplan. Un ejemplo, si les decimos a los chavales que el objetivo de un juego cooperativo es anotar el mayor número de tantos posibles cada uno, el juego dejará de ser cooperativo y por lo tanto, su planteamiento, y la forma en que se desarrolla el juego, tampoco serán educativas.
En cuanto al racionalismo, Peters y Arnorld son dos de sus representantes más conocidos, Peters cita como actividades valiosas aquellas con contenido cognitivo y capaz de ilustrar otras áreas de la vida (comprensión del mundo, felicidad, virtud moral…)
Pero esta visión  en contra de la educación física como actividad educativa, tampoco tiene mucha base científica, pues conocer como funciona nuestro cuerpo nos posibilita desarrollarnos correctamente física y mentalmente. Entender los procesos que ocurren en nuestro cuerpo concierne a la biología y a la fisiología, pero cuando se aplica el movimiento, esto pasa a concernir a la educación física también, incluso en reposo, tras el entrenamiento, saber porqué es bueno estirar y cuando debe realizarse, o porqué aparece la fatiga tras un ejercicio intenso.
Arnold en cambio manifiesta desde una postura más utilitarista que la ausencia de buena forma física puede obstaculizar la posibilidad de una vida racional en su libro educación física movimiento y currículum.
En definitiva si el contexto en el que educamos no es apropiado pare ello, no estaremos nunca educando, y puede ser que no haya educación, o incluso puede ser que haya mala educación. Esto dependerá de los objetivos marcados, los valores desarrollados, los métodos de enseñanza y aprendizaje, la motivación hacia la tarea de los educandos, del clima educacional y el modo de enseñar del profesor. Por lo tanto como ya decíamos, la educación física tiene un potencial educativo muy alto, pero hay que desarrollarlo y aprovecharlo correctamente para que llegue a serlo.

la racionalidad en las clases de E.F.

a) Problema: ¿Cómo actuarías en el caso de Juan?
Juan es profesor de segundo de E.S.O.. Tiene problemas en enseñar a María a batir en el salto de longitud y, concretamente, a enseñarle a transformar su velocidad de desplazamiento en impulso vertical. María es muy veloz y potente, pero no consigue talonar correctamente, lo que le impide elevarse lo suficiente en la batida como para trazar una adecuada parábola en el vuelo.


b) Problema: ¿Cómo actuaríais en el caso de Marta?
Marta ha planteado en su clase de segundo de E.S.O. un ejercicio de bote en el que todos sus alumnos y alumnas deben intentar quitarse la pelota unos a otros. En un momento dado Juan rompe la armonía de la clase con un estruendoso lloro. Juan acusa a María de haberle robado la pelota y de insultarle llamándole “gordo”. Marta sabe que Juan es un chico con muchos problemas afectivos ligados en gran parte a su falta de autoestima corporal… En efecto, Juan está gordo y a menudo el resto de sus compañeros se meten con él. Marta sabe también que para Juan la clase de educación física es un suplicio, especialmente cuando debe mostrar su (in)competencia en público; prácticamente no hay clase que no interrumpa quejándose. Juan despierta en Marta sentimientos contradictorios: por una parte es sensible hacia sus problemas pero por otra está un poco cansada de que siempre la esté “incordiando”. Por su parte María, la alumna acusada por Juan, es una chica inquieta y vivaracha, y mucho más desarrollada físicamente que el resto de la clase. Marta no ha oído ningún insulto, aunque ve que en efecto María, tiene dos pelotas y Juan ninguna. Pero, en definitiva, eso era lo que ella había mandado que hicieran…

2.  Cuestiones
-         ¿Cuál es el problema a resolver en a) y en b)? ¿En qué se diferencian básicamente dichos problemas?
-         Describid el proceso que habéis seguido a la hora de resolver ambos problemas. ¿Qué hay que saber para resolver a)? ¿Y para resolver b)? ¿Qué resultados son esperables?
-         ¿Se os ocurre algún tipo de problema relacionado con la enseñanza de la educación física que pueda equipararse al que se plantea en estos? Poned ejemplos.
-         ¿Cuál de los dos problemas  refleja el tipo de situaciones que se dan con mayor frecuencia en las clases de educación física? ¿Cuál de las maneras de pensar es más  parecida a la que se da en la práctica curricular de la educación física, la que se da para resolver a), b), ambas u otras?
En el caso 1º de Juan, yo actuaría volviendo a enseñarle a talonar correctamente para poder continuar con la progresión metodológica. En el 2º caso, el de Marta, el problema creo que radica en el planteamiento del ejercicio, si Marta pretende mejorar el bote, hay muchas más propuestas, y bastante mejores dado el caso de Juan y María, y si pretende mejorar la visión periférica mientras botamos con una o ambas manos también hay más alternativas, como por ejemplo hacer 4 filas y realizar un recorrido botando. El primero es un problema técnico, el segundo implica más factores, pues hay sentimientos conflictivos de por medio entre los alumnos. Por lo tanto propondría otro ejercicio, en el que no se pudieran “herir” tan fácilmente los sentimientos de Juan sobre todo y a la vez no perjudicara el correcto funcionamiento de la clase, hablaría también con Marta al final de la clase (o durante ella) para que no se volviera a repetir un incidente similar, si es que se produjo, y a Juan le animaría un poco a continuar con la tarea. Para resolver el primer caso, habría que saber el gesto correcto del talonamiento y el salto, y para el segundo, saber interaccionar todos los factores para poder elegir la mejor opción (o la menos mala) teniendo todos en cuenta. Siendo optimistas es esperable que ambos mejoren, aunque en el primer ejemplo es mucho más factible, ya que el caso de Marta, Juan y María, es mucho más complicado pues aparecen más factores que influyen, además seguramente Juan siga teniendo problemas de autoestima a no ser que le reforcemos más a menudo y le transmitamos feedback positivos.
Otros ejemplos para el primer caso serian las múltiples tareas que se dan en las clases de E.F. como saltar a la comba, lanzar a canasta… y para el segundo, podría ser que un compañero se queje de que no le pasan, o ver que abusan físicamente de otros, se insultan, se agreden en el terreno de juego utilizando gestos que no están de acuerdo con el juego limpio, otro alumno que no quiere hacer nada porque le da igual todo, tener un compañero discapacitado que retrasa el avance de los compañeros y encima se meten con él… todos estos ejemplos que además puede estar en una misma clase, y además son los que con mayor frecuencia se dan. Lamentablemente a la hora de pensar más parecida que se da en la práctica curricular de la E.F. es la primera, aunque para eso también estudiamos psicología del deporte, pedagogía y aprendizaje motor en la universidad, pero lo que considero principal para resolver los problemas de tipo 2, es el sentido común y el respeto por y para los alumnos entre sí.